Nuestra Historia

Lucía Adler y José Mazzini

Lucía B. Adler y José J. Mazzini fundaron Jauja a fines de la década del '60. Claro que por aquel entonces no se trataba de helados artesanales, ni de un restaurante, ni de chocolates... Sino de juguetes didácticos y artesanías.

Jauja en Villa Gesell

Entre las décadas de los 70 y 80, Villa Gesell fue el lugar en el que este creativo matrimonio llevó adelante una marca que se caracterizó, desde un principio, en la calidad de los materiales utilizados y mucha creatividad.

Jauja llega al Bolsón

En 1980 la familia Mazzini se muda a El Bolsón, donde se iniciaría (poco tiempo después) una nueva actividad artesanal: la gastronomía.

Helados Jauja

1982. Al principio se trató de una sandwichería y venta de helados ``impulsivos``. Pero al poco tiempo, ``Lucy`` y ``Pepe`` se dieron cuenta de que la Patagonia, y en particular el valle de El Bolsón y la Comarca Andina del Paralelo 42, ofrecía una infinidad de delicias que no se veían reflejadas en la oferta gastronómica regional.

Así surgió el restaurante “La Cocinita de Jauja” con sus variados platos regionales y, tiempito después, la heladería artesanal donde fueron creándose, poco a poco, los sabores que hicieron que Helados Jauja se convirtiera en una “marca registrada” de la Patagonia.

Segunda Generación Jauja

2008. La segunda generación de la empresa (Camilo y Melchor Mazzini), sigue escribiendo esta historia con el compromiso de continuar elaborando los helados creados por sus padres, con las mismas recetas y el mismo espíritu, pero llevándolo más allá de la Comarca.

Jauja El Bolsón

Nuestra filosofía de trabajo está ligada con nuestra manera de ser. Elegimos El Bolsón y la Comarca Andina del Paralelo 42 para vivir en un lugar diferente, de una manera distinta. Y todo lo que hacemos intenta reflejarlo a través de la calidad de los productos, la cordial atención, la creatividad… y la alegría que nos genera vivir en un lugar muy parecido al paraíso... Eso es Jauja, Sentidos Patagónicos.